jueves, 30 de noviembre de 2017

Borrador III

Para disfrutar (realmente) de la victoria se necesita un espíritu noble, no uno resentido.
El hombre noble celebra. Celebra el éxito, se celebra a sí mismo y celebra incluso a su oponente o al obstáculo que acaba de superar porque es justamente su dimensión la que condiciona, en buena medida, la dimensión de su logro. Podría decirse incluso que el espíritu celebratorio es uno de las rasgos más propios de esta naturaleza. El resentido, en cambio, no celebra. No. El no tiene motivos para celebrar. Concibe la vida como una infinita sucesión de afrentas y la victoria, siempre temporal, es apenas una excusa para ahogar por unos instantes su frustración y sensación de insignificancia. No, el resentido no celebra. Como mucho, escupe temporalmente su basura.

Borrador II

Si todavía no sos exactamente quien te gustaría ser, tratá de pensar, hablar, sentir y actuar como pensaría, hablaría, sentiría y actuaría ése que querés ser, y eventualmente vas a serlo.

Borrador

Hay cosas que han pasado hace tanto tiempo, en una versión tan remota e irreconocible de nuestro yo, que uno tiene la impresión de que han sucedido en un sueño, o que acaso no sucedieron nunca.
Por azar acabo de reconocer en una fotografía el piso de una vieja casa en la que jugaba cuando era un niño. Pensé: "¿realmente estuve ahí?". Y no, claramente yo no estuve. Estuvo otro.